Febrero comienza con una batería de aumentos que volverán a presionar el bolsillo de los argentinos. A partir del domingo, se aplicarán subas en alquileres, transporte público, prepagas, telefonía, internet y servicios esenciales como luz y gas, que estrenarán un nuevo esquema de subsidios dispuesto por el Gobierno.
En materia de transporte, los colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires sufrirán incrementos diferenciados. En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto aumentará un 2,8%, mientras que en la provincia de Buenos Aires la suba será del 4,8%. El subte porteño también ajustará su tarifa: el pasaje con SUBE registrada pasará a costar $1.336, tras un incremento de $77.
Los alquileres también registrarán una fuerte actualización. Aquellos contratos firmados bajo la ya derogada Ley de Alquileres sufrirán en febrero un aumento del 34,6%, según el Índice de Contratos de Locación (ICL). De este modo, un alquiler que era de $400.000 pasará a $538.000 tras el ajuste anual.
En cuanto a la salud privada, las empresas de medicina prepaga notificaron a sus afiliados que las cuotas subirán en promedio un 2,8%, incremento que también alcanzará a los copagos. Los usuarios podrán consultar y comparar planes a través de la plataforma de la Superintendencia de Servicios de Salud.
Los servicios de cable, internet y telefonía no quedarán al margen: las prestadoras aplicarán aumentos de hasta el 3,5%, en el marco de una recomposición salarial acordada en paritarias del sector.
Por último, febrero marcará el debut del nuevo Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF) para luz y gas. El esquema apunta a suavizar los picos de consumo y establecer tarifas más equilibradas durante el año. Según datos oficiales, los aumentos dependerán del consumo y la situación patrimonial de cada usuario, con subas que en algunos casos podrían llegar hasta el 16%.