Los preservativos gratuitos distribuidos en la Villa Olímpica de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 se agotaron en apenas tres días, generando sorpresa entre los organizadores y reavivando el histórico debate sobre la vida social en los Juegos.
La organización había dispuesto un lote inicial de 10.000 unidades para unos 2.900 atletas alojados principalmente en Milán y en Cortina d’Ampezzo. Sin embargo, la demanda superó todas las previsiones y el suministro se terminó antes de la mitad de la competencia. Según trascendió, aún no hay fecha confirmada para una nueva reposición.
El contraste es marcado con lo ocurrido en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde participaron más de 10.500 deportistas y se distribuyeron alrededor de 300.000 preservativos.
La entrega gratuita de anticonceptivos es una tradición que comenzó en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, en plena preocupación mundial por el VIH. Solo se interrumpió en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 debido a las restricciones sanitarias por el COVID-19.
En Milán-Cortina, con sedes dispersas y varias delegaciones alojadas en hoteles, la logística fue diferente. Aun así, el mensaje oficial se mantiene: prevención y cuidado de la salud ante todo.