Un indignante y repudiable episodio de crueldad animal quedó al descubierto durante un control vehicular sobre la Ruta Nacional N° 11, en la localidad de Basail, provincia de Chaco. Efectivos de Gendarmería Nacional rescataron a ocho gallos que eran transportados en pésimas condiciones y destinados a participar en sangrientas riñas clandestinas.
El procedimiento fue llevado a cabo por el personal de la Sección de Seguridad Vial "Basail", dependiente del Escuadrón 51 "Fontana". Los uniformados se encontraban realizando controles dinámicos y sorpresivos cuando ordenaron detener la marcha de un vehículo particular que circulaba desde Chaco con destino a la provincia de Santa Fe.
Atados en bolsas y con puntas de acero
Durante la inspección de rutina del rodado, los gendarmes detectaron movimientos extraños provenientes de unas bolsas arpilleras que estaban apiladas detrás del asiento del acompañante. Al requisar los bultos, descubrieron la aberrante escena: los ocho gallos viajaban completamente atados y hacinados en la oscuridad.
La confirmación del destino de los animales llegó al revisar la guantera del vehículo. Allí, los agentes encontraron un frasco que contenía 16 puntas metálicas afiladas, los elementos letales que los organizadores de este tipo de eventos ilegales les colocan a las aves en las patas para provocar heridas mortales a sus oponentes en el ruedo.
Rescate y causa penal
Tras el hallazgo, tomó intervención inmediata el Ministerio Público Fiscal de Resistencia junto con la Fiscalía Rural, quienes dispusieron el secuestro de las mortales puntas de acero y el urgente resguardo y cuidado de la totalidad de las aves.
Por su parte, el conductor del vehículo fue procesado y quedó supeditado a la causa penal por infracción directa a la Ley 14.346, que penaliza los "Malos Tratos y Actos de Crueldad a los Animales".