Los precios de alimentos y bebidas registraron un incremento del 2,5% durante los primeros días de febrero, según un relevamiento privado de la consultora LCG.
El informe detalla que las mayores subas se dieron en bebidas e infusiones para consumo en el hogar, con un alza del 7,3%, y en productos de panadería, cereales y pastas, que aumentaron 6% en apenas una semana. En sentido contrario, aceites y frutas presentaron leves bajas de 0,1% y 0,9%, respectivamente.
Si esta tendencia se mantiene durante el mes, el impacto se reflejará de forma significativa en la inflación mensual. A ello se suma la suba de tarifas de servicios públicos, como luz y gas, tras la quita de subsidios, que también presionan el gasto cotidiano.
Según la consultora, este aumento semanal es el más alto registrado desde que asumió el gobierno de Javier Milei, solo superado por el 3,5% registrado en la segunda semana de marzo de 2024.
El informe llega en un contexto particular: la inflación mantiene su “inercia” pese a menor consumo y actividad económica, mientras el Gobierno decidió postergar la actualización de la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) prevista para el 10 de febrero.
El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) utilizada hasta ahora refleja patrones de consumo de 2018 y que, por eso, se realizará un nuevo relevamiento desde cero antes de ajustar el índice. “Si la vamos a actualizar, lo lógico es terminar el proceso de desinflación con el mismo método de siempre y luego hacer una encuesta que refleje los cambios actuales”, señaló.
Con esta decisión, se posterga por tiempo indefinido la mayor ponderación que iban a tener los servicios y tarifas dentro del IPC, priorizando la continuidad estadística sobre la actualización técnica inmediata.