El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, expuso este lunes una realidad que crece silenciosamente en la Ciudad: los comedores comunitarios ya no atienden únicamente a los sectores vulnerables, sino que cada vez más familias de clase media dependen de ellos para cubrir necesidades básicas.
Según explicó, los controles sobre los centros comunitarios se reforzaron, pero aun así se entregan unas 250.000 raciones diarias.
Esa cifra equivale al 8% de la población porteña, considerando que, de acuerdo con el último censo, en la Ciudad viven 3.121.707 personas.
El incremento en la demanda refleja el impacto económico que atraviesan los hogares que antes no requerían asistencia. “Hoy se atiende a mucha clase media en los comedores”, reconoció el mandatario, quien aseguró que el sistema sigue en funcionamiento pese a la presión creciente.