La pareja había salido desde Comodoro Rivadavia a bordo de su camioneta para pasar un fin de semana, pero nunca regresó. Desde entonces, no se volvió a tener información certera sobre su paradero.
Dolor e incertidumbre
Con el paso del tiempo, la angustia se profundiza. Familiares denuncian que viven un “calvario” marcado por la falta de respuestas y el silencio en la investigación.
Natalia, prima de Juana Morales, expresó:
“Es un dolor que no se puede explicar. Son cinco meses de no saber nada de ellos, de despertarse cada día con la misma pregunta. Queremos que la Justicia se mueva”.
Reclamos por falta de avances
Ante la ausencia de novedades, los allegados comenzaron a evaluar medidas de visibilización y exigen mayor transparencia en la causa. Entre los pedidos, solicitan:
Acceso a informes técnicos
Registros de llamadas y movimientos
Una cronología clara de la investigación
Información pública y periódica sobre avances
Además, reclaman que se aceleren las pericias y el análisis de rastros digitales, y cuestionan la falta de comunicación oficial.
“No vamos a bajar los brazos hasta saber qué pasó con ellos”, remarcaron.
Preocupación social y pedidos de intervención
El caso generó repercusión en organizaciones de derechos humanos y sectores sociales, que piden un seguimiento público y mayor compromiso de las autoridades.
También se plantean interrogantes sobre los protocolos de búsqueda y la protección de personas mayores, especialmente en situaciones de desaparición sin rastros.
Vecinos y referentes locales insisten en la necesidad de un plan de acción coordinado y advierten que la falta de información alimenta la incertidumbre y debilita la confianza en las instituciones.
Un reclamo que no cesa
Mientras continúa la incertidumbre, las familias exigen que las tareas de búsqueda no se detengan y que el Estado garantice la cooperación interjurisdiccional.
A cinco meses de la desaparición, el pedido sigue siendo el mismo: respuestas claras, avances concretos y la aparición de los jubilados.