Un gesto sencillo pero cargado de humanidad tuvo como protagonista a Lautaro Di Lollo, defensor de Boca Juniors, quien se cruzó de manera casual con un vendedor ambulante mientras caminaba por la calle. El futbolista se detuvo, conversó con el trabajador y le compró algunas plantas que ofrecía.
Sin embargo, el hecho no terminó allí. Según relató el propio vendedor en redes sociales, Di Lollo le dejó una propina de 300 dólares en efectivo, acompañada de un mensaje que lo conmovió: “Sos un capo, nunca pierdas ese corazón que tenés”. El agradecimiento no tardó en hacerse público y generó una ola de elogios hacia el jugador.
La actitud del zaguero xeneize fue destacada por hinchas y usuarios, quienes resaltaron su humildad y compromiso con la gente, más allá de su presente como futbolista profesional. Incluso llamó la atención un detalle simpático: Di Lollo vestía su short de Boca, reafirmando su identidad y cercanía con el club aun fuera del campo de juego.
El episodio se convirtió en un ejemplo de que, más allá del éxito deportivo, los valores personales siguen marcando la diferencia.