La Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) manifestó su preocupación ante los proyectos que buscan reducir la edad de imputabilidad como respuesta a los delitos cometidos por menores. Desde la institución señalaron que limitar la discusión a la sanción penal corre el riesgo de simplificar “una realidad mucho más compleja”, que involucra a la familia, la escuela, la comunidad y el Estado.
En un comunicado difundido en el marco de la memoria de san Juan Bosco, referente histórico en educación y acompañamiento juvenil, la Iglesia destacó que las soluciones punitivas no alcanzan y que la verdadera prevención requiere políticas educativas, acompañamiento comunitario y un Estado presente. Recordaron además un informe de la Pastoral Social que cuestiona la eficacia del sistema penitenciario y plantea interrogantes sobre la reinserción social y las posibilidades reales de educación para los menores privados de libertad.
“La experiencia muestra cómo funcionan los establecimientos carcelarios y nos preguntamos si realmente creemos que esa es la solución”, señalaron desde la CEA, que propuso avanzar hacia un régimen penal juvenil con una mirada “humana, integral y abierta a la esperanza”.
El comunicado recordó el legado de san Juan Bosco, quien promovía la educación, el trabajo y la vida comunitaria como herramientas de prevención y desarrollo pleno de los jóvenes. La Iglesia hizo un llamado especial a cuidar a los niños y adolescentes más vulnerables, considerando la niñez y la juventud como “una tierra sagrada donde se siembra el futuro”.
Finalmente, reiteraron la importancia de fortalecer políticas educativas y comunitarias que construyan futuro y eviten respuestas tardías cuando el daño ya está hecho, subrayando que “la verdadera prevención nace del cuidado compartido” entre familias, comunidades, Estado y sociedad.