La Justicia avanzará en la investigación contra Pitty La Numeróloga, cuyo nombre real es Veronica Asad, tras una denuncia que la señala por presuntas maniobras de manipulación psicológica y apropiación indebida de bienes de sus clientes.
La causa se inició a partir de una presentación realizada por Pablo Salum, fundador de la organización Red LibreMentes y conocido por impulsar acciones contra sectas y pseudociencias coercitivas. En su denuncia, Salum acusó a Asad de aprovecharse de personas en situación de vulnerabilidad para despojarlas de sus bienes mediante prácticas que calificó como coercitivas. Además, solicitó una prohibición de acercamiento.
El expediente generó un conflicto de competencia entre el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 11 y el Juzgado Federal Nº 9. Finalmente, la definición quedó en manos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que resolvió que la investigación continúe en el fuero penal ordinario y no en la órbita federal.
Para tomar esa decisión, el máximo tribunal solicitó la opinión del Procurador General, quien sostuvo que los hechos denunciados no correspondían a la competencia federal. Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti coincidieron con ese criterio y determinaron que el caso continúe en la Justicia de Instrucción Ordinaria.
La denuncia de Salum se presentó en paralelo a otra causa que tramitó en los tribunales de Comodoro Py, donde se investigó la contratación de la numeróloga para un supuesto “curso de coach” durante la gestión de Silvina Batakis al frente del Banco Nación. En ese expediente también fueron denunciadas la ex gerenta general Maria del Carmen Barros y otras autoridades, a partir de una presentación realizada por la ex diputada Graciela Ocaña.
El fiscal Guillermo Marijuan imputó a las ex funcionarias y a la numeróloga por presunto incumplimiento de deberes de funcionario público, administración fraudulenta y peculado. Sin embargo, el año pasado se dictó el sobreseimiento de Batakis, Barros y Asad, luego de que una auditoría interna del Banco Nación concluyera que no existió perjuicio patrimonial para la entidad.
Ahora, el foco judicial estará puesto exclusivamente en las denuncias vinculadas a supuestas estafas y manipulación de particulares. Será el fuero penal ordinario el que deberá determinar si existen elementos suficientes para avanzar en la imputación formal de la numeróloga o si las acusaciones carecen de sustento probatorio.
La investigación recién comienza y podría derivar en nuevas medidas procesales en las próximas semanas.