La Argentina se prepara para presenciar un fenómeno astronómico poco frecuente: un eclipse lunar total, conocido popularmente como Luna Roja o Luna de Sangre, que pintará de un intenso tono rojizo la Luna llena durante hasta 82 minutos, ofreciendo un espectáculo visual único y completamente visible a simple vista.
El evento se producirá entre la noche del 2 y la madrugada del 3 de marzo de 2026, cuando la Tierra se interponga entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre nuestro satélite natural. Durante la fase de totalidad, la Luna recorrerá la parte más oscura de la sombra terrestre —la umbra— y adquirirá un color rojo profundo, causado por la luz solar filtrada por la atmósfera terrestre.
Se trata de uno de los eclipses más largos del año, con las siguientes características destacadas:
Hasta 82 minutos de Luna completamente roja.
Duración total de más de 5 horas, sumando todas las fases del eclipse.
Visibilidad desde gran parte del planeta.
Tonalidades que irán del rojo intenso al naranja cobrizo, influenciadas por el polvo y las nubes de la atmósfera.
El eclipse será observable en América del Sur y del Norte, Asia oriental, Oceanía y gran parte del Pacífico, y se calcula que más de 2.500 millones de personas podrán ver la fase total, mientras que unos 176 millones presenciarán el fenómeno en todas sus etapas. En Argentina, casi todo el país podrá disfrutar del evento, siempre que el cielo se encuentre despejado, convirtiéndolo en uno de los mejores puntos de observación del hemisferio sur.
Horarios en Argentina, Uruguay y Chile:
Inicio penumbral: 05:44
Máximo del eclipse: 08:34
Fin penumbral: 11:22
A diferencia de los eclipses solares, este tipo de fenómenos no representa ningún riesgo para la vista y puede observarse sin protección ocular. Para una experiencia más detallada, se recomienda el uso de binoculares o telescopios, elegir un lugar con baja contaminación lumínica y consultar el pronóstico del tiempo para asegurarse de que el cielo esté despejado.
El eclipse lunar total del 3 de marzo será, sin dudas, uno de los grandes eventos astronómicos de la década, con más de una hora de Luna roja suspendida sobre el cielo nocturno, visible en toda su magnitud desde Argentina.