El Servicio Penitenciario de Córdoba respondió este jueves a la denuncia realizada por la defensa de Brenda Agüero, la enfermera condenada a prisión perpetua por los asesinatos de bebés en el Hospital Materno Neonatal, quien habría sido víctima de golpes y amenazas dentro del penal de mujeres de Bouwer.
La acusación fue formulada públicamente por su abogado, Gustavo Nievas, durante una entrevista televisiva, en la que aseguró que Agüero fue golpeada en el rostro y amenazada con una faca o cuchillo de fabricación casera por otras internas dentro de su celda.
Ante estas declaraciones, desde el Ministerio de Justicia provincial difundieron información aportada por el Servicio Penitenciario, en la que indicaron que el pasado 14 de enero ingresó un oficio del Juzgado de Ejecución Penal N°3 solicitando la adopción de medidas para resguardar la integridad física de la detenida.
Según el comunicado oficial, la propia interna manifestó su voluntad de ser trasladada al sector C-2 del establecimiento penitenciario. Además, durante una entrevista con profesionales del penal, expresó no mantener conflictos de convivencia con la totalidad de las internas del sector.
Asimismo, previo al cumplimiento de la orden judicial, se realizó un control físico por parte del Servicio Médico, en el cual —de acuerdo al informe oficial— se constató que Agüero no presentaba signos de violencia física.
Por su parte, el abogado defensor cuestionó el accionar de las autoridades penitenciarias y afirmó que a su defendida “le hicieron firmar un acta mentirosa donde decía que no tuvo ningún problema”. La situación continúa bajo análisis judicial.