La conferencia de prensa encabezada este viernes por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y la secretaria de Seguridad, Alejandra Monteoliva, dejó expuestos momentos de tensión luego de que varias preguntas sensibles quedaran sin respuesta.
El encuentro, realizado en Casa Rosada, tuvo como ejes principales la presentación del denominado “súper RIGI” y anuncios vinculados a operativos de seguridad y narcotráfico.
Sin embargo, durante la ronda de preguntas, periodistas acreditados intentaron avanzar sobre temas de fuerte repercusión política, entre ellos la investigación patrimonial que involucra a Adorni, el supuesto impacto de esa situación en la economía y versiones sobre posibles sobresueldos dentro del Gobierno nacional.
Uno de los interrogantes más directos apuntó a si funcionarios de la administración perciben pagos adicionales o sobresueldos, una consulta que se da en medio de crecientes cuestionamientos sobre transparencia en el sector público.
Ante estas preguntas, Adorni intervino rápidamente para aclarar que la conferencia sería de “agenda cerrada”, restringiendo las respuestas exclusivamente a los temas oficiales planteados por el Ejecutivo.
El funcionario argumentó que la relevancia de los anuncios económicos y de seguridad justificaba concentrar la conferencia en esos asuntos y evitar desviar la atención hacia otras controversias políticas.
Posteriormente, otras consultas relacionadas con conflictos internos, decisiones judiciales y la situación de fuerzas de seguridad también fueron descartadas bajo el mismo criterio.
La decisión generó malestar entre periodistas presentes y reavivó cuestionamientos sobre la estrategia comunicacional del Gobierno, especialmente en un contexto donde crecen las exigencias públicas para obtener explicaciones sobre la situación patrimonial de altos funcionarios.
La conferencia dejó así en evidencia que, pese a los anuncios oficiales, varios de los temas más incómodos para el Ejecutivo continúan sin respuestas públicas claras.