El Gobierno nacional oficializó un nuevo incremento en las tarifas del gas natural que impacta directamente en usuarios residenciales del área de concesión de Naturgy NOA, con una actualización promedio estimada en 3,01% a nivel país.
La medida fue establecida mediante una resolución del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad, donde se aprobaron los nuevos cuadros tarifarios que comenzaron a regir desde el 1 de julio. El ajuste forma parte del esquema de actualización del sistema energético en el marco de la emergencia vigente.
Según lo dispuesto, la facturación del servicio deberá contemplar el Precio Anual Uniforme definido por la Secretaría de Energía, además de la aplicación de bonificaciones previstas para los usuarios incluidos en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados, cuando corresponda.
El incremento responde a una combinación de factores técnicos y regulatorios. Entre ellos se encuentra la Revisión Quinquenal de Tarifas, que contempla ajustes mensuales escalonados, la actualización de las reglas de licenciamiento del servicio y la incorporación del valor del gas determinado por el Plan Gas.Ar para el período 2026.
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Desde el organismo regulador se recordó que continúa vigente la emergencia energética nacional, lo que habilita la continuidad de actualizaciones en los precios del sector. También se ratificó que los valores trasladados al usuario final se encuentran alineados con las resoluciones vigentes del área energética.
En paralelo, se mantiene la bonificación del 25% sobre el consumo para los hogares alcanzados por el esquema de subsidios focalizados, beneficio que se suma a los descuentos generales ya existentes dentro del sistema.
El tema volvió a instalarse en el debate público luego de declaraciones de funcionarios nacionales que hicieron referencia al impacto del costo de los servicios en la economía familiar, generando distintas interpretaciones y reacciones en el ámbito político y social.
En ese contexto, el aumento en el gas se suma a una serie de ajustes que continúan reconfigurando la estructura tarifaria del país y reabren la discusión sobre el poder adquisitivo de los hogares frente a la inflación y la política energética actual.