El consumo masivo en la Argentina no logra revertir su tendencia negativa y continúa mostrando una retracción sostenida en el cierre del primer semestre de 2026, según los últimos informes del INDEC y relevamientos privados del sector.
De acuerdo a los datos oficiales, las ventas en supermercados a precios constantes acumulan nuevas bajas, mientras que el canal mayorista también registra un retroceso en su actividad, reflejando un escenario de menor circulación de dinero en los hogares y caída del poder adquisitivo.
En este contexto, las familias argentinas modificaron sus hábitos de compra, priorizando segundas marcas, reduciendo la frecuencia de consumo y optando por distintas formas de financiamiento para sostener la canasta básica.
El informe detalla además un cambio marcado en los medios de pago: la tarjeta de crédito se consolidó como la principal herramienta en supermercados, seguida por la tarjeta de débito y el efectivo en menor medida, lo que evidencia la necesidad de financiar gastos cotidianos.
Desde el sector advierten que la tendencia aún no encuentra un piso claro de recuperación y que el comportamiento del consumo seguirá siendo un indicador clave de la evolución económica en los próximos meses.