Una mujer denunció haber sido víctima de una presunta estafa luego de regresar de vacaciones y encontrar su vivienda ocupada por desconocidos que, según afirmó, la habrían adquirido de manera irregular a una persona de su confianza.
De acuerdo con su testimonio, la damnificada le había dado alojamiento en su casa a una mujer —identificada como Ludmila— para que no permaneciera en situación de calle junto a sus hijos. Antes de viajar por dos semanas, aseguró haberle dejado el cuidado del inmueble.
Al regresar, relató que se encontró con personas viviendo en la propiedad, quienes le informaron que la casa les había sido vendida. Además, sostuvo que la acusada habría retirado muebles y pertenencias personales durante su ausencia.
La mujer indicó que ya realizó la denuncia correspondiente y que la situación se encuentra en manos de la Justicia, que deberá determinar cómo se concretó la presunta operación y si existió documentación apócrifa o algún otro tipo de maniobra fraudulenta.
El hecho generó conmoción y abrió interrogantes sobre los mecanismos de control en operaciones inmobiliarias informales, mientras avanza la investigación para esclarecer lo sucedido.