Un sangriento episodio doméstico conmociona por estas horas a la provincia de Chubut. Una mujer asesinó a su esposo de un certero balazo en el interior de su propia vivienda, ubicada en la localidad de Tecka, y fue ella misma quien se comunicó con la Policía para confesar el crimen, alegando que la víctima había llegado en estado de ebriedad.
El dramático hecho se registró durante la jornada de este sábado. Las autoridades locales recibieron un llamado al 911 donde la propia agresora alertaba que un hombre se encontraba gravemente herido por un disparo de arma de fuego en su domicilio. Al llegar los agentes a la escena, constataron la veracidad del relato y descubrieron el trágico desenlace familiar.
La víctima presentaba una severa herida de bala en su cuerpo, con orificio de entrada pero sin salida. Inmediatamente, el hombre fue estabilizado y subido a una ambulancia para ser trasladado de urgencia hacia el hospital de Esquel, ubicado a unos 100 kilómetros de distancia. Sin embargo, desde el Ministerio Público Fiscal confirmaron que no logró resistir y falleció en el camino, tras recorrer apenas 30 kilómetros.
Ante la contundencia de los hechos, la mujer quedó automáticamente detenida como la única autora material del homicidio. Lejos de intentar ocultar el ataque, la acusada admitió su culpabilidad ante los uniformados y justificó el uso del arma de fuego. "Le disparé porque llegó borracho y violento. Me quise defender porque me quería dar una paliza", testificó la homicida.
Actualmente, los investigadores trabajan a contrarreloj para reconstruir la dinámica exacta del ataque y determinar el contexto real en el que ocurrió el asesinato. Mientras la mujer permanece alojada en una dependencia policial a la espera de la audiencia de control de detención, la Justicia recaba los testimonios de los vecinos para establecer si existían antecedentes previos de violencia de género o conflictos domésticos en la pareja.