Un joven de 21 años y su pareja vivieron un momento de extrema tensión después de presentarse en una calle del conurbano bonaerense para completar una venta arreglada a través de redes sociales. El acuerdo consistía en entregar una cadena de oro a una pareja que había mostrado interés, pero lo que parecía una transacción simple terminó convirtiéndose en una emboscada cuidadosamente planificada.
La víctima, por precaución, había decidido llevar puestos unos anteojos con cámara integrada, ya que había tenido una mala experiencia en una operación previa. Esa previsión permitió registrar toda la secuencia del asalto desde una perspectiva directa y nítida.
Al llegar al lugar, la pareja que supuestamente compraría el producto se acercó con actitud tranquila. Sin embargo, segundos después, tres individuos más salieron desde un pasillo lateral corriendo hacia la camioneta. Estaban encapuchados, armados y actuaron con total coordinación.
Los delincuentes rodearon el vehículo y obligaron al joven a descender bajo amenazas. Revisaron los bolsillos de ambos, les quitaron celulares, documentos, billeteras y la joya que iban a vender. Uno de ellos tomó el volante de la camioneta, mientras el resto se encargaba de mantener a las víctimas inmovilizadas y sin posibilidad de reaccionar.
Una vez dentro del vehículo, huyeron a toda velocidad, dejando a los jóvenes en estado de shock en plena calle. A pesar de lo traumático del suceso, no sufrieron lesiones físicas.
Horas más tarde, la camioneta fue hallada abandonada a poca distancia del lugar del robo. Aunque el exterior se encontraba en buen estado, los delincuentes se habían llevado todo lo de valor y dejaron el interior revuelto. Personal policial realizó las pericias correspondientes y el rodado fue restituido a su propietario.
La investigación quedó en manos de la fiscalía, que ya cuenta con las imágenes registradas por la cámara oculta, un elemento considerado clave para identificar a los autores. También se están analizando filmaciones de cámaras públicas y privadas de la zona para reconstruir la ruta de escape de la banda.
Los investigadores no descartan que se trate de un grupo dedicado a este tipo de engaños, aprovechando la vulnerabilidad de quienes realizan ventas o compras a través de plataformas digitales. Desde el entorno de la víctima señalaron que la pareja está fuertemente afectada por el nivel de violencia y la sensación de indefensión durante el ataque.
Las autoridades recomiendan que este tipo de operaciones se lleven a cabo en lugares seguros y concurridos, preferentemente cerca de dependencias policiales, para reducir las posibilidades de caer en una trampa similar.