El neurocirujano Leopoldo Luque volvió a presentarse ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro en el marco del juicio por la muerte de Diego Maradona y rechazó nuevamente las acusaciones en su contra. Durante una extensa declaración, el exmédico personal del astro cuestionó los informes forenses y sostuvo que el exfutbolista no presentaba edemas ni síntomas compatibles con una insuficiencia cardíaca.
“Agradezco la posibilidad de volver a declarar y defenderme”, expresó Luque frente a los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
El profesional, uno de los siete imputados por presunto homicidio simple con dolo eventual, aseguró que su responsabilidad se limitaba exclusivamente al área neuroquirúrgica y consideró injusto que se lo señale por otros aspectos médicos relacionados con la salud general de Maradona.
Durante su exposición, el neurocirujano utilizó estudios clínicos, imágenes y bibliografía médica para cuestionar las conclusiones de los peritos forenses Carlos Mauricio Cassinelli y Federico Corasaniti, además de las afirmaciones realizadas por el médico Mario Schiter.
Uno de los principales puntos de discusión giró en torno a la supuesta miocardiopatía dilatada detectada en la autopsia. Según Luque, no existe en las historias clínicas ningún ecocardiograma que confirme ese diagnóstico.
Además, afirmó que Maradona había dejado de tomar medicación cardíaca desde 2007 y sostuvo que esa información está incorporada en la causa judicial.
El momento más tenso de la audiencia se produjo cuando el imputado mostró fotografías del cuerpo del exfutbolista tomadas durante la autopsia para intentar demostrar que “no había edema”. Ante esa situación, Jana Maradona y Gianinna Maradona decidieron retirarse de la sala.
En paralelo, también declararon médicos de la Clínica Olivos, donde Diego permaneció internado antes de ser trasladado a una vivienda en el barrio privado San Andrés, en Tigre.
El jefe de terapia intensiva del sanatorio, Fernando Villarejo, confirmó que Luque actuaba como médico de cabecera del exjugador y recordó que fue quien coordinó la derivación desde una clínica de La Plata para realizar la cirugía por el hematoma subdural.
Villarejo describió a Maradona como un “paciente complejo” y aseguró que, aunque la operación y el postoperatorio fueron satisfactorios, nunca estuvo de acuerdo con que la recuperación continuara en una casa particular.
Según explicó, desde la clínica habían recomendado trasladarlo a un centro especializado en rehabilitación y tratamiento de adicciones, con un equipo interdisciplinario que pudiera asistirlo de manera integral.
Por su parte, el jefe de cardiología de la institución, Sebastián Nanni, también declaró ante el tribunal y detalló distintas intervenciones médicas a las que fue sometido el exfutbolista durante su estadía en el centro de salud.
El juicio busca determinar si existió negligencia médica en la atención brindada a Diego Maradona, fallecido el 25 de noviembre de 2020. Además de Leopoldo Luque, también están imputados la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el médico clínico Pedro Di Spagna, la coordinadora de Swiss Medical, Nancy Forlini, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador Mariano Perroni.