La transferencia de recursos de los trabajadores hacia las empresas de servicios públicos se consolidó como un eje central del programa económico de la administración Javier Milei. Sin embargo, la mejora en la rentabilidad de las compañías no se tradujo en calidad de servicio: esta semana, un masivo corte de luz dejó sin electricidad a 800.000 personas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Durante los dos años de gestión de La Libertad Avanza, las tarifas de electricidad, gas y agua aumentaron mucho más que la inflación y los salarios. Según el último informe de coyuntura del Instituto Argentina Grande, los servicios públicos cerraron el año con un alza del 461% en comparación con noviembre de 2023, mientras que la variación de precios acumulada fue del 259%.
El desfasaje entre los costos que afrontan los usuarios y los ingresos de las empresas evidencia que el aumento tarifario no redundó en mejoras tangibles para la población, y plantea un escenario de creciente presión sobre los bolsillos de los ciudadanos mientras los servicios continúan mostrando fallas y cortes masivos.