El periodismo argentino despide a una de sus figuras más destacadas: Ernesto Cherquis Bialo falleció a los 85 años, tras atravesar una enfermedad que deterioró su salud en el último tiempo. Reconocido por su estilo y compromiso con la profesión, se convirtió en una referencia ineludible del periodismo deportivo.
A lo largo de su extensa carrera, dejó una marca profunda en la histórica revista El Gráfico, donde trabajó durante más de tres décadas y llegó a desempeñarse como director. Desde allí, construyó relatos y análisis que quedaron en la memoria de generaciones de lectores.
Su labor no se limitó al ámbito gráfico. También tuvo una activa participación en radio y televisión, además de publicar columnas en distintos medios digitales, donde continuó compartiendo su mirada hasta sus últimos años.
En el último tiempo, había enfrentado complicaciones de salud derivadas de una leucemia. Incluso, el año pasado debió ser internado en el Hospital Alemán de Buenos Aires, situación que generó una fuerte repercusión y muestras de apoyo tanto de colegas como del público.
Pese a un breve período de recuperación que le permitió seguir activo, su estado volvió a agravarse. Finalmente, en las últimas horas se confirmó su fallecimiento, generando un profundo pesar en el ámbito periodístico.
Sus inicios se remontan a la década del 60, cuando dio sus primeros pasos en la Editorial Atlántida, en una época en la que el periodismo deportivo vivía una de sus etapas más influyentes. Desde entonces, su pluma se caracterizó por la pasión, el respeto por el lector y una mirada crítica que lo distinguió a lo largo de los años.
Con su partida, se va una voz autorizada del deporte argentino, pero su legado seguirá vigente en cada texto que supo construir con talento y dedicación.