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El País

Nahir Galarza salió por unas horas de prisión para visitar a su abuela enferma y regresó bajo fuerte custodia

La joven condenada a perpetua obtuvo un permiso excepcional por razones humanitarias y fue trasladada a Gualeguaychú en un operativo con estrictas medidas de seguridad.

Nahir Galarza volvió a salir de la cárcel de manera excepcional y por un breve lapso, en el marco de un permiso otorgado por la Justicia por razones humanitarias. La joven, condenada a prisión perpetua por el crimen de Fernando Pastorizzo, fue trasladada desde la Unidad Penal Nº 6 de Paraná hasta Gualeguaychú para visitar a su abuela materna, quien atraviesa una enfermedad oncológica en estado terminal.

La autorización fue concedida por única vez y bajo estrictas condiciones de seguridad. El operativo se organizó con antelación y contó con un equipo de custodia integrado por personal penitenciario, que acompañó a Galarza durante todo el trayecto y la visita.

Para evitar inconvenientes, el procedimiento se llevó adelante con discreción, teniendo en cuenta la repercusión mediática del caso. Durante la permanencia en el domicilio, la joven estuvo supervisada en todo momento por los agentes, quienes incluso realizaron controles previos del lugar. Además, se restringió la presencia de otras personas para garantizar el cumplimiento del protocolo.

La visita se extendió aproximadamente durante una hora y se desarrolló sin incidentes. Finalizado el tiempo autorizado, Galarza fue trasladada nuevamente a la unidad penitenciaria de Paraná, donde cumple su condena desde hace casi una década.

Desde el Servicio Penitenciario señalaron que la joven mostró una evolución favorable en su comportamiento dentro del penal, participando en talleres y actividades formativas.

El caso por el que fue condenada se remonta al 29 de diciembre de 2017, cuando Fernando Pastorizzo fue asesinado a balazos en Gualeguaychú. En un primer momento, Galarza declaró como testigo, pero luego reconoció haber efectuado los disparos con el arma reglamentaria de su padre, aunque sostuvo que se trató de un hecho accidental.

El 3 de julio de 2018, el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguaychú la condenó a prisión perpetua, sentencia que fue confirmada al año siguiente por la Cámara de Concordia.

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