El gendarme Gallo regresó a Argentina tras 448 días secuestrado en Venezuela y fue recibido con emoción en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza por su esposa, Gómez, y su hijo, Víctor.
Además de su familia, estuvieron presentes autoridades nacionales como la senadora y ex ministra Bullrich y la titular del Ministerio de Seguridad, Monteoliva, quienes acompañaron el emotivo reencuentro.
Gallo había sido detenido en 2024 en el paso fronterizo con Colombia mientras ingresaba a Venezuela para visitar a su esposa y a su hijo. Durante los primeros meses de su cautiverio se desconocía su paradero hasta que se confirmó que permanecía en la prisión El Rodeo 1, en Caracas.
El regreso a Argentina se realizó en un vuelo privado gestionado por Claudio “Chiqui” Tapia, en representación de la Asociación del Fútbol Argentino, en coordinación con la Federación Venezolana de Fútbol. El vuelo partió desde Maiquetía Simón Bolívar en Caracas, hizo una escala técnica en Guayaquil y aterrizó en Ezeiza poco antes de las 5 de la mañana.