La investigación por el crimen de Cassandre Bouvier y Houria Mounmi, las turistas francesas asesinadas en Salta en julio de 2011, registró un avance significativo en las últimas horas con la localización de muestras biológicas clave que podrían aportar nuevos datos al caso.
Según informó la Unidad Fiscal Especial, se logró identificar y recuperar hisopados tomados a las víctimas, los cuales se encontraban preservados en el Laboratorio de Huellas Genéticas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Estas muestras serán sometidas a nuevos estudios genéticos utilizando tecnología que no estaba disponible al momento del hecho.
El hallazgo fue posible gracias a un trabajo de trazabilidad e inventario realizado por la fiscalía junto al Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), que permitió reconstruir el recorrido de las evidencias y dar con su ubicación.
Las autoridades destacaron que el análisis de estos elementos podría ser determinante, ya que permitiría comparar perfiles genéticos con los registros obtenidos en laboratorios de Francia, donde ya se habían identificado rastros masculinos y un perfil femenino vinculados a la causa.
El pedido formal para acceder a estas muestras había sido realizado el 11 de febrero, y un mes después la UBA confirmó su existencia, habilitando así una nueva etapa en la investigación.
Desde el Ministerio Público Fiscal remarcaron que estos avances abren una oportunidad concreta de esclarecer el caso, y aseguraron que la causa continuará su curso pese al paso del tiempo.
A casi 15 años del crimen que conmocionó al país y generó repercusión internacional, la aparición de estas pruebas renueva las expectativas de obtener respuestas y avanzar hacia la verdad.