Una nueva controversia se desató en Argentina tras conocerse que el exsenador Eduardo Menem percibirá una jubilación de privilegio que asciende a 41 millones de pesos mensuales, además de un retroactivo superior a los 1.500 millones.
El beneficio quedó firme luego de que la ANSES no presentara una apelación dentro de los plazos establecidos, lo que permitió que la sentencia judicial avanzara sin objeciones.
El caso generó un fuerte impacto político debido a que el exlegislador es padre de Martín Menem, actual referente del oficialismo vinculado al gobierno de Javier Milei.
La situación provocó críticas en distintos sectores, especialmente en un contexto donde millones de jubilados perciben haberes mínimos y enfrentan dificultades económicas en medio de políticas de ajuste.
El otorgamiento de esta jubilación reavivó el debate sobre los regímenes especiales y los denominados beneficios de privilegio, así como también sobre la responsabilidad de los organismos del Estado en la defensa de los recursos públicos.