La confirmación de tres casos de influenza A (H3N2) correspondiente a la variante K encendió la atención de los sistemas sanitarios en la Argentina, que difundieron una serie de recomendaciones para detectar el cuadro de manera temprana y reducir riesgos.
Los contagios fueron identificados en dos adolescentes y un niño, sin que se registraran complicaciones clínicas graves. Aun así, se reforzó la vigilancia epidemiológica y se instó a la población a prestar atención a los síntomas compatibles con esta cepa, especialmente en personas que regresan del exterior.
Entre los signos más frecuentes se encuentran fiebre, dolores musculares, cansancio generalizado, congestión nasal y tos. Ante la aparición de alguno de estos síntomas, se recomienda acudir de inmediato a un centro de salud para su evaluación. Las autoridades aclararon que no es necesario realizar aislamientos ni testeos preventivos al ingresar al país si no hay manifestaciones clínicas.
Como medida central de prevención, se reiteró la importancia de la vacunación antigripal, en particular para quienes planeen viajar al hemisferio norte durante la temporada invernal, donde la circulación del virus es mayor.
La vacuna antigripal 2025 se encuentra disponible de forma gratuita para grupos priorizados, entre ellos niños pequeños, personas gestantes, adultos mayores, personal de salud, personas con enfermedades preexistentes y viajeros, incluso si no integran grupos de riesgo.
Los casos detectados se dieron en el marco de controles de rutina y forman parte de las tareas habituales de monitoreo de infecciones respiratorias, por lo que desde el sistema sanitario remarcan la importancia de la consulta temprana y las medidas de prevención para evitar la propagación del virus.