La Cámara de Diputados le dio media sanción al proyecto impulsado por el Gobierno nacional que busca reformar el Régimen de Zona Fría, restringiendo fuertemente el acceso a los subsidios en las tarifas de gas. La votación terminó con 132 votos afirmativos, 105 negativos y 4 abstenciones.
Durante la acalorada sesión, los diputados nacionales por Santiago del Estero votaron en contra de la iniciativa. Si bien nuestra provincia no está incluida dentro de las regiones beneficiadas por la "Zona Fría" debido a sus altas temperaturas, el rechazo de los legisladores santiagueños responde a una postura firme contra las políticas de recorte del Gobierno nacional, entendiendo que este proyecto es un eslabón más de un plan de ajuste sistemático que golpea directamente el bolsillo de los trabajadores en todo el país.
¿Qué es el Régimen de Zona Fría?
Para entenderlo en criollo, este régimen es un sistema de descuentos (de entre el 30% y el 50%) en las boletas de gas para las familias que viven en regiones con muy bajas temperaturas.
Originalmente, se creó en 2002 y cubría exclusivamente a la Patagonia, la Puna y Malargüe (Mendoza). Sin embargo, en 2021 el Congreso aprobó una ampliación que sumó a decenas de localidades de provincias como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, elevando el número de beneficiarios a 4,3 millones de usuarios.
La motosierra al gas: qué propone el Gobierno
El proyecto de La Libertad Avanza busca dar marcha atrás con esa ampliación de 2021 para "cuidar el superávit fiscal". Si el Senado lo convierte en ley, los cambios serán drásticos:
- Fin del descuento automático: Solo la Patagonia, la Puna y Malargüe mantendrán el beneficio por el simple hecho de vivir allí.
- Filtro por pobreza: En las demás provincias (como Córdoba o Buenos Aires), para mantener el descuento las familias deberán demostrar "vulnerabilidad económica" ganando menos de 4,4 millones de pesos por hogar (tres Canastas Básicas).
- Menos plata cubierta: El subsidio ya no se aplicará sobre el total de la factura (que incluye los cargos fijos), sino únicamente sobre el precio del gas consumido.
El fuerte rechazo de la oposición
El debate legislativo estuvo marcado por durísimas críticas de la oposición, que calificó la medida como un "tarifazo encubierto". Legisladores peronistas, de bloques federales y de izquierda alertaron sobre el impacto devastador en la clase media y baja.
La diputada de Unión por la Patria, Lucía Cámpora, advirtió sobre la cruda realidad que enfrentarán las familias: "Los argentinos tendrán que elegir entre comprar el medicamento que ya no les cubre PAMI ni Remediar o pagar las nuevas tarifas de gas. O quizá deberán tomar más deuda con la tarjeta o la billetera virtual para poder pagar los servicios".
Por su parte, Paula Penacca apuntó contra el destino de ese ahorro fiscal: "Quitarle a las mayorías populares para entregarle pingües beneficios a los poderes económicos concentrados. Con la modificación de esta ley se benefician unos pocos: los tres o cuatro dueños de las grandes energéticas".
Finalmente, el diputado de Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto, también rechazó la medida marcando la injusticia de castigar al sur del país: "Queremos sostener la bandera de las provincias generadoras, porque son las provincias de la Patagonia las que generan el gas y el combustible".