La desaparición de una cápsula con material radiactivo utilizada en medicina nuclear generó preocupación y puso en marcha un operativo de alcance nacional. La Justicia Federal investiga el robo de una fuente de calibración de cesio-137 perteneciente a un instituto médico de Rosario, mientras especialistas advierten que, aunque el riesgo es bajo si permanece sellada, no debe ser manipulada bajo ninguna circunstancia.
El faltante fue denunciado el martes por autoridades del Instituto de Cardiología Dr. Luis González Sabathie, ubicado sobre calle Rioja al 1500, en pleno centro rosarino. El elemento desaparecido consiste en una fuente de calibración empleada para verificar el funcionamiento de equipos de medicina nuclear.
Según la denuncia, el compuesto se encontraba dentro de un recipiente cilíndrico de plomo de aproximadamente 12 centímetros de alto por 10 de ancho, diseñado para bloquear la radiación y garantizar su manipulación segura. La última utilización registrada del material fue el viernes 12 de junio y permanecía guardado sobre una mesada del laboratorio, dentro de una caja blindada que no contaba con llave de seguridad.
La investigación quedó a cargo de la Justicia Federal, con intervención del fiscal Javier Arzubi Calvo, titular de la Unidad Fiscal Rosario, junto a la fiscal Soledad García. Entre las primeras medidas ordenadas se encuentran la toma de declaraciones testimoniales, el relevamiento de cámaras de seguridad y una inspección ocular en el establecimiento para reconstruir qué ocurrió entre la última vez que se utilizó el material y el momento en que se detectó su desaparición.
De acuerdo con la información aportada durante la investigación, solo cuatro personas tenían acceso al área donde se encontraba almacenada la cápsula: dos técnicos radiólogos especializados en medicina nuclear y dos médicos que ingresaban de manera excepcional para la elaboración de informes. Además, cada uso del dispositivo quedaba asentado en un libro de actas supervisado periódicamente por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).
Tras la denuncia, la ARN activó de inmediato el protocolo correspondiente y notificó a todas las instituciones involucradas. El organismo explicó que el cesio-137 sustraído corresponde a una fuente de calibración en forma de gel, contenida en un envase plástico transparente que permanecía dentro de su blindaje de plomo.
Aunque las autoridades señalaron que el riesgo radiológico es bajo mientras el encapsulado permanezca intacto, insistieron en que cualquier persona que encuentre el objeto debe evitar tocarlo o manipularlo y comunicarse de inmediato con los canales oficiales.
El cesio-137 es un isótopo radiactivo artificial que emite radiación gamma y posee una vida media cercana a los 30 años. Se utiliza en tratamientos médicos y en la calibración de equipamiento especializado, por lo que su almacenamiento y transporte requieren estrictas medidas de seguridad.
La principal preocupación de los investigadores es determinar cómo desapareció el material, quién pudo haber tenido acceso al lugar y dónde se encuentra actualmente esta fuente radiactiva que permanece fuera del control de personal especializado.
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