La investigación comenzó tras la denuncia del padre de una menor, quien alertó que su hija había sido contactada por un hombre a través de la red social TikTok. Según el testimonio, el sospechoso se ganaba la confianza de niñas mediante la plataforma y luego trasladaba las conversaciones a aplicaciones de mensajería privada, donde compartía contenido vinculado a explotación sexual infantil.
A partir de esa denuncia, efectivos de la División Investigaciones Tecnológicas Especiales iniciaron un seguimiento digital que permitió identificar al sospechoso y ubicarlo en el barrio porteño de San Nicolás.
El hombre fue finalmente detenido en la intersección de las calles Montevideo y Juan D. Perón, donde además se secuestró su teléfono celular. En el dispositivo los investigadores encontraron gran cantidad de material de explotación sexual infantil, así como conversaciones directas con la madre de una niña de 8 años.
De acuerdo con la investigación, en esos chats la mujer enviaba imágenes de su propia hija a cambio de transferencias de dinero y otros beneficios económicos. El material, además, era utilizado por el sospechoso para intentar captar a otras menores a través de internet.
Ante la gravedad del caso, las autoridades lograron localizar a la niña y ponerla bajo resguardo apenas dos días después de iniciada la causa, priorizando su seguridad e integridad.
Posteriormente se realizó un allanamiento en la vivienda de la madre en la localidad bonaerense de González Catán, donde la mujer fue detenida. Durante el procedimiento se secuestraron seis teléfonos celulares, documentación y otros elementos de interés para la investigación.
La causa es investigada por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°8 de Berazategui, que ahora busca determinar si existen más víctimas o posibles implicados en la red de explotación.