La postal impacta y duele. En plena inundación, vecinos de El Galpón decidieron sacar la imagen de San Francisco Solano, patrono de la localidad, y ubicarla en el atrio de la parroquia como un gesto de fe ante el avance del agua.
Desde las primeras horas del día, la iglesia permaneció abierta y la figura del santo fue colocada en la puerta principal como símbolo de protección y pedido de misericordia. Algunos se acercaron para rezar en silencio; otros, conmovidos, acompañaron el momento mientras el agua seguía ganando terreno en distintos sectores del pueblo.
La escena refleja la desesperación de una comunidad golpeada por las lluvias persistentes. Familias enteras trabajan para salvar pertenencias y reforzar defensas improvisadas, mientras vecinos organizan ayuda solidaria para quienes ya sufrieron el ingreso de agua en sus viviendas.
En paralelo, maquinarias operan sobre la Ruta Nacional 16 para facilitar el drenaje y evitar que el caudal continúe acumulándose en puntos críticos. Las tareas buscan descomprimir la situación, aunque el panorama sigue siendo complejo.
El Galpón vuelve a quedar en alerta tras temporales recientes de los que aún intentaba recuperarse. Entre la preocupación y la solidaridad, la imagen del santo en la puerta de la iglesia se convirtió en el símbolo más potente de estas horas difíciles: una mezcla de angustia, esperanza y resistencia colectiva.
Las autoridades monitorean de cerca el comportamiento del agua y no descartan nuevas medidas si las precipitaciones continúan. Mientras tanto, el pueblo enfrenta la emergencia con trabajo y fe.