Una investigación judicial encendió las alarmas en el sistema de salud de Salta tras detectarse que una clínica privada utilizaba equipamiento neonatal perteneciente al Hospital Público Materno Infantil. Los dispositivos estaban en pleno funcionamiento al momento del hallazgo, motivo por el cual la Justicia resolvió no retirarlos para no comprometer la atención de los recién nacidos internados.
El caso se conoció luego de una denuncia presentada por el director del hospital estatal, quien advirtió el faltante de equipos médicos, algunos de ellos cedidos bajo la modalidad de comodato. A partir de esta presentación, tomó intervención la Unidad de Delitos Económicos Complejos del Ministerio Público Fiscal.
En el marco de las actuaciones, se estableció que un médico del hospital público, con funciones en el área de gestión de neonatología, es a su vez socio fundador de la empresa que administra la clínica privada. El objeto social de la firma incluye la prestación de servicios neonatológicos y pediátricos, lo que reforzó la hipótesis de posibles irregularidades.
Por disposición de la fiscal Ana Salinas, se realizó un registro en el establecimiento privado, donde se localizaron seis equipos neonatales instalados en la Unidad de Terapia Intensiva Infantil. Los aparatos estaban brindando soporte vital a lactantes, lo que llevó a que, en acuerdo con la jueza de Garantías N°8, Claudia Puertas, se optara por no secuestrarlos.
En su lugar, se ordenó el relevamiento e identificación de los equipos y la designación de un depositario judicial, función que quedó a cargo del responsable administrativo de la clínica, bajo las responsabilidades legales correspondientes.
La causa continúa su curso para determinar el origen del traslado del equipamiento y las eventuales responsabilidades penales y administrativas.