Un video transmitido en vivo por TikTok volvió a encender las alarmas sobre una modalidad de sextorsión que ya tuvo consecuencias trágicas en la Argentina. En las imágenes se escucha, en tiempo real, cómo un hombre —presuntamente privado de su libertad— participa de una llamada en la que amenaza a una víctima haciéndose pasar por personal policial.
La grabación expone con claridad el mecanismo de engaño. Los estafadores simulan comunicarse desde una comisaría, utilizan un léxico formal y reproducen sonidos de radios policiales para dar credibilidad al relato.
Durante la conversación, le hacen creer a la víctima que existe una denuncia penal en su contra por haber enviado material íntimo a un menor de edad y aseguran tener datos personales y familiares. Bajo presión, ofrecen “resolver” la situación a cambio de dinero.
En uno de los tramos del audio se escucha: “Yo ahora te voy a hacer la llamada del teléfono de un compañero porque estoy ayudando de acá de la comisaría”. En otro momento, refuerzan la intimidación con amenazas directas sobre supuestas vigilancias en el domicilio.
Según surge del material, el primer contacto habría sido a través de una aplicación de citas —mencionada como Jaumo—, una vía frecuente en este tipo de maniobras. A partir de allí, los delincuentes construyen un escenario de urgencia y miedo para forzar el pago.
El caso recuerda al de Rodrigo Gómez, quien se quitó la vida tras sufrir una extorsión con el mismo método, lo que vuelve a poner en foco el fuerte impacto psicológico que generan estas amenazas y la necesidad de reforzar la prevención y la denuncia.