Un bebé recién nacido fue sometido a una cirugía de urgencia luego de que un juez de San Martín de los Andes autorizara el procedimiento pese a la negativa de sus padres, quienes se oponían a la transfusión sanguínea por ser Testigos de Jehová.
El caso se presentó cuando el pequeño ingresó con una obstrucción intestinal que requería intervención inmediata. La Defensoría tomó intervención mediante una medida autosatisfactiva, debido a que el niño llevaba ya cinco horas en una situación de riesgo extremo.
Ante la urgencia, el juez resolvió habilitar la cirugía y sostuvo que el derecho a la vida y a la salud del niño debe prevalecer por sobre cualquier creencia religiosa, recordando además que la responsabilidad parental no es absoluta.
El procedimiento se realizó con éxito y el bebé se recupera de manera favorable.