La angustia que mantenía en vilo a la localidad cordobesa de Cosquín y repercutía en todo el país finalizó este jueves con la mejor noticia. Tras un intenso operativo de búsqueda, las fuerzas de seguridad encontraron sana y salva a Esmeralda, la menor que permanecía desaparecida desde el día anterior. El hallazgo se produjo en un extenso descampado de difícil acceso, ubicado a unos 800 metros en línea recta de su domicilio.
La zona donde fue localizada la pequeña presenta características geográficas complejas. Se trata de un predio que hace una década funcionaba como espacio de recreación para empleados bancarios, pero que actualmente se encuentra en total estado de abandono, cubierto por pastizales altos y una densa vegetación que dificulta severamente la visibilidad desde el aire y por tierra.
Para dar con el paradero de la niña, la Policía de Córdoba desplegó un operativo cerrojo que incluyó el uso de drones, canes especializados y la participación de más de 100 efectivos. Según informaron las autoridades, el punto del hallazgo sobre la calle Santiago Ayala solo es accesible a través de un sendero angosto que se abre entre la maleza.
Aunque la distancia lineal entre la vivienda de la menor y el descampado es relativamente corta, el terreno irregular y la vegetación obligan a un recorrido real de aproximadamente 3 kilómetros. Las imágenes captadas en el lugar muestran la precariedad de la zona, un monte impenetrable que durante años permaneció fuera del uso público y que hoy se convirtió en el escenario del exitoso rescate.
Tras ser asistida por personal médico en el lugar, la menor fue trasladada para un control exhaustivo, mientras los investigadores intentan determinar cómo llegó hasta ese sector del monte cordobés.