Un violento episodio registrado el viernes por la noche en la localidad bonaerense de Rafael Castillo terminó con la muerte de Lucas Ignacio Pires, exjugador del fútbol del ascenso y con pasado en Almirante Brown. El joven falleció tras recibir un profundo corte en uno de sus brazos durante una discusión que derivó en una agresión extrema.
De acuerdo a fuentes policiales, la pelea escaló rápidamente y uno de los involucrados utilizó el filo de una botella rota para atacarlo, provocándole una herida de extrema gravedad en el antebrazo derecho. El corte habría afectado una arteria, generando una pérdida de sangre masiva.
Familiares y vecinos trasladaron a Pires de urgencia al Hospital Presidente Néstor Kirchner, pero pese a los esfuerzos del personal médico, el exfutbolista murió a raíz de las lesiones sufridas.
La causa quedó a cargo del fiscal Carlos Adrián Arribas, titular de la UFI de Homicidios de La Matanza, quien investiga el hecho bajo la principal hipótesis de un crimen intrafamiliar. Según los primeros avances de la investigación, uno de los presuntos autores sería hermano de la víctima.
Efectivos de la Comisaría Segunda Sur, junto a personal de la DDI y del área de Inteligencia Criminal, realizaron distintos operativos en la zona para dar con los sospechosos. Además, se analizan imágenes de una cámara de seguridad que habría captado la secuencia completa del ataque y podría resultar clave para el esclarecimiento del caso. Trascendió también que al menos dos hermanos de la víctima cuentan con antecedentes penales, dato que forma parte del análisis judicial.
La muerte de Lucas Pires causó una fuerte conmoción en el ambiente del fútbol del ascenso. Desde Almirante Brown expresaron su pesar a través de un comunicado en redes sociales: “El Club Almirante Brown lamenta el fallecimiento de Lucas Pires, exjugador de la institución. Acompañamos en este momento de dolor a su familia y seres queridos”.
Excompañeros también lo despidieron con mensajes emotivos. “Era hermoso verlo jugar, un guapo que cuidaba la pelota como pocos. Que en paz descanses, Luquitas”, escribió uno de ellos.
Pires tenía 29 años y había disputado ocho partidos en la temporada 2015/2016 con la camiseta del Mirasol, donde convirtió un gol ante Brown de Adrogué. Su vínculo con el club era profundo: su hermano Omar Pires y varios primos también defendieron los colores de la institución de Isidro Casanova.