El parte preliminar de la autopsia también reveló que el cuerpo tenía marcas compatibles con arrastre, lo que indicaría que fue movido luego del ataque. La principal hipótesis apunta a su pareja, Ángel Andrés Gutiérrez, quien permanece detenido e imputado por femicidio.
Ambos habían llegado al camping Miguel Lillo, en Necochea, para pasar unos días. Sin embargo, la estadía terminó en tragedia. El cuerpo de Débora fue encontrado semienterrado en una zona cercana al predio, con signos de haber intentado defenderse, según confirmaron los investigadores.
Durante el operativo de búsqueda, una cámara de seguridad resultó determinante: en las imágenes se observa una figura moviéndose con una linterna o un celular, en un área próxima al lago y al alambre cortado donde finalmente apareció el cuerpo. Ese registro, junto con los testimonios de personas que estaban en el camping, permitió a los peritos reconstruir el trayecto final de la víctima.
La reconstrucción de los hechos sugiere que el crimen ocurrió entre las 22 del sábado y las 5 del domingo, lapso en el que Gutiérrez habría permanecido solo en el lugar. Horas más tarde, fue visto saliendo del camping a pie por un túnel de acceso.
Con las pericias biológicas y tecnológicas en marcha, la fiscalía busca determinar si actuó solo o contó con ayuda, mientras que el entorno de Débora reclama justicia por una mujer que, según quienes la conocían, solo buscaba disfrutar un fin de semana de descanso.