El calendario apenas marcaba el inicio del 2026 cuando Córdoba se sacudió con el horror. Mientras la mayoría de las familias descansaba tras los festejos, en un descampado de Villa María un vecino que paseaba a su perro se topó con la peor escena: el cuerpo sin vida de una mujer entre los pastizales.
Durante horas fue una "NN". No tenía documentos y la violencia del ataque dificultaba su reconocimiento. Recién cuando los médicos forenses notaron una cicatriz de una curación reciente, pudieron ponerle nombre a la tragedia: era Delfina Aimino, una joven de 22 años, hincha de River y conocida en redes como "protectora de animales".
La cita fatal
La investigación, liderada por la fiscal Silvia Maldonado, descartó el robo casi de inmediato. La saña hablaba de otra cosa: el cuerpo presentaba golpes, signos de defensa y al menos 20 puñaladas. Al reconstruir sus últimas horas, se supo que Delfina había brindado con su familia y luego salió para encontrarse con un joven que había conocido a través de una aplicación de citas.
Las pruebas que acorralaron al sospechoso
La pesquisa apuntó rápidamente a Tomás Ariel Mulinetti (23), un estudiante de ingeniería electromecánica. Un allanamiento en el barrio Trinitarios permitió secuestrar un Ford Ka, celulares y una navaja que sería el arma homicida.
Pero fueron dos detalles los que sellaron su suerte:
- El ticket: Los investigadores encontraron un comprobante de carga de combustible en una estación de servicio que ubicó al auto y a la pareja juntos, minutos antes de dirigirse a la zona del crimen.
- El lavado: Testigos y cámaras detectaron que, horas después del femicidio, Mulinetti se dedicó a lavar su auto de manera obsesiva, una conducta interpretada por la justicia como un intento desesperado de borrar rastros de sangre o ADN.