La actividad industrial argentina volvió a mostrar números negativos en septiembre, según las estimaciones del Centro de Estudios Económicos (CEU). El informe indica una contracción del 3,5% interanual, mientras que en la comparación mensual se proyecta un nivel levemente inferior al de agosto (-0,2%).
De esta forma, el nivel acumulado de la industria se mantiene estancado, en torno a los mismos valores del cuarto trimestre de 2024 y un 10% por debajo de los niveles de 2022 y 2023. La recuperación, además, se presenta altamente heterogénea: sólo dos sectores muestran mejoras respecto a 2022 —refinación de petróleo y producción de motos—, y apenas el segundo supera los niveles de 2023.
En agosto, los datos oficiales del INDEC habían mostrado una caída del 4,4% interanual, con leve variación positiva mensual (+0,6% sin estacionalidad). Aun así, la industria acumulaba un crecimiento del 4,4% en lo que va del año, en línea con las proyecciones previas del CEU.
Desempeño sectorial: solo la refinación de petróleo creció
El informe del CEU detalló que 15 de los 16 sectores industriales registraron caídas interanuales en agosto. Solo la refinación de petróleo (+4,9%) tuvo resultados positivos, impulsada por la producción de Vaca Muerta.
Entre los rubros con mayores bajas se destacaron:
Productos textiles (-18,1%)
Productos de metal (-18%)
Prendas de vestir, cuero y calzado (-14%)
Caucho y plástico (-10,3%)
Maquinaria y equipo (-8,9%)
Vehículos automotores (-6,2%)
Industrias metálicas básicas (-4,3%)
Productos minerales no metálicos (-3,4%)
El 68% de los subrubros (46 de 68) también mostró caídas interanuales, lo que refleja un retroceso sectorial respecto a agosto de 2024, mes en el que la industria había comenzado a repuntar tras un débil primer semestre.
Factores que explican la baja
Según el CEU, tras el rebote observado en el tercer trimestre de 2024, el nivel general de la producción vuelve a mostrar tendencia descendente. La comparación con 2022 evidencia una brecha negativa del 10%, marcada por dinámicas muy dispares entre sectores.
Los sectores con crecimiento son los vinculados a la cosecha de oleaginosas, la refinación de petróleo y la producción de motos, favorecida por el acceso al crédito y las ventas en cuotas.
En tanto, los sectores estables —como farmacéuticos, alimentos y automotriz— no logran recuperar los niveles previos.
Por su parte, los sectores con caídas son aquellos afectados por la baja en la construcción, la menor demanda interna y la mayor competencia de productos importados, entre ellos textil, calzado, bebidas, metalmecánica, caucho y plásticos.
El consumo, otro factor de debilidad
El estudio señala que las industrias vinculadas al consumo masivo aportaron -1,6% de incidencia negativa sobre el nivel general en agosto, registrando su primera baja luego de nueve meses de crecimiento interanual. Esto refleja la caída de la demanda final, con un consumo en supermercados que en agosto se ubicó 10% por debajo del año anterior.
También influyeron negativamente los insumos industriales (-1,5%) y los bienes durables y semidurables (-0,6%), rubros que explican la mitad de la caída general.
En menor medida, continuaron en baja los insumos para la construcción (-3,4%), un sector que aún se mantiene 23% por debajo de agosto de 2023, según el ISAC del INDEC.
El único segmento con signo positivo fue el de industrias vinculadas a la cosecha (+3,7% interanual), que se sostiene como uno de los pocos motores productivos en medio de un escenario de marcada debilidad industrial.