El gendarme argentino Nahuel Gallo permanece detenido en Venezuela desde el 8 de diciembre, acusado de supuestos "planes terroristas" por el régimen de Nicolás Maduro. Ante esta situación, Griselda Heredia, madre de Gallo, y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, enviaron una carta al Papa Francisco solicitando su intervención para lograr la liberación del cabo primero de Gendarmería Nacional, quien fue arrestado durante un viaje de vacaciones.
El contexto de la detención
Nahuel Gallo, asignado al Escuadrón “Uspallata” de Mendoza, había viajado a Venezuela para visitar a su pareja, María Alexandra Gómez García, de nacionalidad venezolana, y a su hijo. Según familiares, el gendarme tenía todos los documentos en regla y su viaje era exclusivamente personal. Sin embargo, las autoridades venezolanas lo detuvieron al cruzar el puente internacional de Táchira desde Colombia, acusándolo de participar en actividades terroristas vinculadas al gobierno argentino liderado por Javier Milei.
Hasta el momento, el régimen de Maduro no ha presentado pruebas concretas que respalden estas acusaciones, lo que ha generado un clima de incertidumbre y preocupación.
La carta al Papa
En la misiva dirigida al Sumo Pontífice, el gobernador Jalil subrayó la arbitrariedad del arresto y solicitó su mediación ante el gobierno venezolano. "Por los motivos anteriormente esgrimidos, procurando dar pronta respuesta y resguardo a la familia y la sociedad catamarqueña, es que le solicito interceda a los fines de encontrar una solución que traiga paz a la familia", expresa la carta.
El pedido también estuvo cargado de un mensaje de esperanza y reconocimiento al Papa en el día de su cumpleaños, el 17 de diciembre.
La voz de la familia
María Alexandra Gómez, pareja de Gallo, expresó su dolor por la detención en declaraciones a medios argentinos. “Nahuel vino como un ciudadano más. Él venía como el papá de mi hijo. No hay razón para que esté pasando esto, más allá de que pertenezca a la Gendarmería argentina”, afirmó Gómez, quien agregó que no ha tenido contacto con él desde el día de su detención.
Gómez también desmintió rumores en redes sociales que sugerían motivos ocultos detrás del viaje. “Estamos viviendo una pesadilla. Es doloroso ver cómo se especula con algo tan serio”, declaró.
Tensiones diplomáticas entre Argentina y Venezuela
El caso se produce en un momento de alta tensión entre ambos países. Desde la llegada de Javier Milei al poder, las relaciones con el régimen de Maduro se han deteriorado. Milei ha calificado al líder venezolano de “dictador criminal” y ha prometido agotar todos los recursos diplomáticos para lograr la liberación de Gallo.
Por su parte, el canciller venezolano Yvánán Gil acusó al gendarme de ser parte de un supuesto plan terrorista promovido por el gobierno argentino. “Han cometido un grave error y han dejado innumerables pruebas físicas”, declaró Gil, aunque sin ofrecer evidencia pública.
Una solicitud urgente de intervención
La detención de Nahuel Gallo ha movilizado a su provincia natal y a su familia, quienes ven en el Papa Francisco una figura clave para abrir un canal de diálogo humanitario. Mientras las tensiones diplomáticas siguen en aumento, la liberación del gendarme argentino se perfila como un desafío crucial para la política exterior del gobierno de Milei.
El texto de la carta completo
“Tengo el agrado de dirigirme a Ud. en mi carácter de Gobernador de la Provincia de Catamarca, representando los intereses de la sociedad Catamarqueña y de los familiares del Cabo Primero NAHUEL AGUSTÍN GALLO, miembro en actividad de la Gendarmería Nacional Argentina con unidad de revista en el Escuadrón “Uspallata”, quien fue privado de su libertad por detención de manera arbitraria en la República de Venezuela el día 8 de diciembre del corriente año.
El Sr. Gallo, se encontraba de vacaciones en territorio venezolano con el único propósito de visitar a su familia, integrada por la Sra. María Alexandra Gómez García, con quien tiene un hijo en común, menor de edad.
Aprovechando la oportunidad para saludarlo por su Cumpleaños deseándole lo mejor, rezamos por Usted.
Sin otro particular, aguardando respuesta, me complace saludar a Su Santidad, con atenta consideración y distinguida estima”.