La muerte de Matías Rolfi en la Escuela de Nutrición de la UBA es un lamentable desenlace para un problema que los estudiantes de la Facultad de Medicina han reclamado en otras oportunidades.
Según denunció Rocío Rolfi, hermana de Matías, el joven de 27 años tenía autismo y sufría bullying y hostigamiento en el ámbito académico.
Pero otro estudiante también ratificó las palabras de Rocío. “Por su condición, Matías sufría bullying por parte de sus compañeros, ayudantes, jefes de cátedra y centro de estudiantes”, aseguró el alumno, en diálogo con TN. “Tanto los ayudantes de (la materia de) Fisiología como de Bromatología le hacían bullying”.
“No lo conocí, pero puedo dar fe del maltrato”, agregó el estudiante, que pidió preservar su identidad. Cualquiera que le preguntes te lo va a confirmar, ya que es muy normal vivirlo aquí. Hay miles de capturas de cómo se hablaba de él en grupos (de WhatsApp), de las contestaciones del centro de estudiantes, que le decían: ‘Sentate adelante’, o que trataban de evitarlo”.
De acuerdo con el testimonio de su hermana, el viernes 31 de octubre Matías fue a una revisión de un examen de Fisiología para el que se había preparado, pero no aprobó. Alrededor de las 18:30, después de conocer el resultado de la prueba, se lanzó al vacío desde el séptimo piso de la universidad.
Además de los eventos que anteceden a esta tragedia, la queja enviada TN señala que, inmediatamente después de la muerte de Matías, las actividades “seguían normalmente, estado el cuerpo abajo“. ”Desplegaron un protocolo muy descuidado en el cual llamaron a bomberos, SAME y Policía. Se lo llevaron relativamente rápido al Hospital Fernández“, puntualizó un testigo.
Rocío también confirmó que no supo del fallecimiento de su hermano hasta las 23, porque nadie la contactó para darle la noticia. “Nadie nos avisó lo que había pasado en la facultad, ni las autoridades (de la UBA), ni la Policía”, señaló, en una entrevista con Clarín.
Con respecto al protocolo activado luego de la desgracia, un testimonio enviado a TN y la Gente denunció que el centro de estudiantes “trató de tapar lo que ocurrió y no dejaba hablar del hecho. Cerraron los grupos y borraban mensajes”.
Este medio intentó comunicarse con el Centro de Estudiantes de Ciencias Médicas de la UBA (CECIM) y también con algún vocero de la universidad, pero no obtuvo respuesta alguna.
TN.