Debido a la diferencia de precios, cada vez son más los argentinos que atraviesan la triple frontera desde Puerto Iguazú hacia Paraguay o Brasil para ir a supermercados y comercios.
Como algunas familias ya empezaron sus vacaciones de invierno, se aglutinan en el paso fronterizo de la provincia de Misiones para pasar tanto para Ciudad del Este, Paraguay, o bien también a Foz do Iguazú, en Brasil. Y a lo que ya suele ser una fuerte congestión vial, se le suman quienes optan por ir de compras a esos lugares simplemente a adquirir alimentos, una tendencia que crece por la diferencia de precio existente que ya se trasladó a bienes de consumo primario.
Los turistas van en busca de productos de distintos rubros, mayormente de electrónica o tecnología, dado que aseguran que "está mucho más barato" que en Argentina. Los vaivenes económicos y la cotización de las monedas son los que van determinando la vida y las esperas en la triple frontera.
En Brasil, la carne puede costar la mitad; algunas frutas y verduras se consiguen a un 70% menos. En Paraguay, la indumentaria y la blanquearía pueden presentar un diferencial de hasta el 60%, algo similar a lo que ocurre con ciertos productos de esos rubros en Foz de Iguazú. En términos de gastronomía, cruzar la frontera puede suponer ahorros desde el 30%.