En una nueva medida alineada con su estrategia política, el gobierno de Javier Milei anunció la eliminación del DNI no binario mediante un decreto presidencial que deroga la normativa establecida en 2021 por la gestión de Alberto Fernández. Este cambio supone la supresión de la categoría "X" como opción en los documentos de identidad y pasaportes, dejando únicamente las nomenclaturas "F" (femenino) y "M" (masculino).
Argumentos del oficialismo
Desde el entorno presidencial justifican la medida señalando la baja cantidad de personas que accedieron al DNI no binario desde su implementación. Según datos oficiales, solo 1.693 trámites de este tipo se realizaron entre 2021 y la fecha, representando apenas el 9% del total de reconocimientos de género registrados desde la promulgación de la Ley de Identidad de Género en 2012.
“Se acabó el género no binario. Pueden ser travestis, trans o lo que quieran, pero van a tener que definir si son hombres o mujeres”, expresó una fuente gubernamental, subrayando que la ley de identidad de género continuará vigente, pero con restricciones que obligan a una elección dentro del binario masculino-femenino.
Un cambio estratégico
La decisión forma parte de lo que el oficialismo denomina una «batalla cultural» contra las medidas progresistas adoptadas en gobiernos anteriores. Esta estrategia, respaldada por estudios de opinión pública, busca consolidar una agenda alineada con sectores conservadores y derechistas.
El gobierno, además, ha dado señales de este enfoque al retirar el apoyo a eventos como la Marcha del Orgullo, desmantelar referencias al kirchnerismo en edificios públicos, y rebautizar espacios simbólicos como el Centro Cultural Kirchner, ahora denominado Palacio Libertad.
La reacción social y política
La eliminación del DNI no binario ha generado críticas de organizaciones de derechos humanos, colectivos LGBTQ+ y opositores políticos, quienes ven en esta medida un retroceso en la ampliación de derechos. Por su parte, el gobierno se muestra confiado en que este tipo de decisiones serán bien recibidas por una sociedad que, según evalúan, se inclina hacia posturas más conservadoras.
Con información de Tiempo Argentino