La antesala al estreno de la quinta y última temporada de Stranger Things tuvo un giro insólito en la Ciudad de Buenos Aires. La instalación que Netflix había montado para recrear el universo de Hawkins amaneció incompleta tras la desaparición de uno de sus elementos centrales: la emblemática bicicleta de Will Byers.
La escenografía, ubicada en un punto estratégico de la Capital, formaba parte de una acción promocional para el lanzamiento de la primera parte de la temporada final. Entre luces, ambientación ochentosa y referencias directas a la serie, la bicicleta destacaba como el objeto más simbólico, ya que en la historia está ligada a la desaparición del personaje durante la primera temporada.
Sin embargo, en las últimas horas comenzó a circular en redes que la bici había sido robada por desconocidos, dejando trunca la intervención callejera. El hecho generó un mix de indignación y humor entre los fans: algunos señalaron el “clásico toque porteño” del incidente, mientras que otros especularon con que el hurto pudiera ser parte de la propia estrategia de marketing.
Mientras la plataforma se prepara para lanzar la temporada en tres etapas —26 de noviembre, 25 de diciembre y 31 de diciembre—, el episodio de la bicicleta robada se convirtió rápidamente en un tema de conversación tan inesperado como viral, acompañando el clima de expectativa que rodea el cierre de la serie.