Uno de los presuntos ladrones que ingresaron a la casa de Valeria Mazza decidió entregarse en una comisaría de San Isidro. Se trata de un joven de 17 años que había sido identificado por registros de cámaras de seguridad.
Tras el hecho, la Justicia había realizado varios allanamientos en domicilios vinculados a los sospechosos. Durante esas diligencias, se secuestró ropa que, según las autoridades, coincidiría con la que los delincuentes usaban durante el ilícito.
Por tratarse de un menor de edad, no será alojado en una cárcel común: quedó alojado en un centro especializado para jóvenes bajo la tutela de un juez de menores.
El historial delictivo del adolescente genera alarma: ya había sido vinculado con un homicidio cuando tenía 15 años, y también se lo acusa de haber disparado contra otra persona con 17. Además, contaría con antecedentes por robos.
El intento de robo se produjo cuando un grupo de jóvenes se acercó a la casa simulando ser jardineros. Enseguida, saltaron un portón para ingresar por el fondo. Dentro del terreno, tomaron una mochila, pero huyeron al percatarse de que la hija de Mazza y una amiga habían visto la escena y comenzaron a gritar.
Al escapar, los asaltantes abandonaron la mochila en la entrada de la propiedad. Las autoridades continúan trabajando para dar con el resto de los involucrados.