Un dramático desenlace se vivió esta madrugada en el partido de La Matanza, donde el principal sospechoso del brutal asesinato de Candela se suicidó. El joven, cuya identidad no ha sido confirmada públicamente, se quitó la vida mientras era acorralado por la Policía.
El operativo culminó cuando el acusado buscó refugio en la vivienda de un familiar que no veía desde hacía 13 años. Según fuentes policiales, el hombre llegó desesperado y, apenas pisó la casa en González Catán, le confesó a su primo: "ayudame que me mandé una cagada". Momentos después, con las sirenas de la Policía ya rodeando la propiedad, el sospechoso se quitó la vida, poniendo fin a la persecución.