Diversos servicios de transporte urbano de pasajeros en Argentina comenzaron a registrar fuertes incrementos en el precio del boleto, como consecuencia de la escalada de costos operativos. Las principales razones detrás de estas actualizaciones tarifarias son el aumento en el precio de los combustibles, la suba en repuestos y mantenimiento, además de los acuerdos salariales con choferes y trabajadores del sector.
En Rosario, la nueva tarifa entró en vigencia el pasado lunes y pasó de $1.200 a $1.580, lo que representa un incremento del 31,67%. En la ciudad de Tandil, el boleto subió recientemente a $1.333.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), desde el 1º de agosto también se aplicaron nuevos valores. Las tarifas varían según la distancia recorrida: para usuarios sin la tarjeta SUBE registrada, el boleto va de $806 a $1.105. En tanto, con SUBE registrada, los montos oscilan entre $506 y $693. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), las tarifas son similares: entre $805 y $1.035 sin SUBE, y de $506 a $651 con la tarjeta activa.
Por su parte, en la ciudad de Santa Fe, los empresarios del transporte solicitaron una suba que elevaría el boleto a $1.750, lo que implicaría un aumento del 21%.
Estas actualizaciones reflejan el impacto del contexto económico en el sistema de transporte público, y se espera que otras jurisdicciones del país evalúen medidas similares en las próximas semanas.