Empresarios del transporte público del Chaco advirtieron que el sistema de colectivos atraviesa una situación crítica y se encuentra “al borde del colapso”, tras confirmar la suspensión de 90 trabajadores de las principales empresas del sector. La grave advertencia fue realizada durante una conferencia de prensa brindada este martes en la sede de la Cámara de Empresas del Transporte del Chaco (CETACh), ubicada sobre avenida Alvear.
Según explicaron, el lunes se cursaron 90 telegramas de suspensión como reflejo de un escenario económico que consideran insostenible. Gustavo Larrea, asesor legal y presidente de la Cámara, fue el encargado de exponer el diagnóstico del sector, al que definió como una “crisis terminal” provocada por una combinación de factores estructurales.
Uno de los datos más alarmantes señalados por Larrea fue la drástica caída en la cantidad de pasajeros. “A principio de este año transportábamos alrededor de 1,5 millones de usuarios y hoy estamos rozando apenas los 700.000 en noviembre”, detalló, lo que representa una reducción cercana al 50 por ciento.
El dirigente explicó que esta merma responde a un “efecto pinza” generado por el fuerte aumento del boleto frente a salarios que permanecen estancados, sumado al retiro de los subsidios estatales. “Hubo un retiro de los aportes provinciales al esquema de compensación y se trasladó todo a tarifa. Eso impactó directamente en la cantidad de pasajeros”, afirmó.
En ese contexto, Larrea sostuvo que el transporte público perdió competitividad frente a otras alternativas. “La gente no puede asumir estos costos con tarifas que no compiten con opciones como Uber, los remises o incluso la moto”, señaló.
Desde la Cámara advirtieron que, de no revertirse esta situación, el sistema podría enfrentar nuevas suspensiones y una mayor reducción del servicio, profundizando una crisis que ya golpea tanto a trabajadores como a usuarios del transporte público chaqueño.