Después de la sentencia que responsabilizó a integrantes del clan Sena por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, la familia volverá a estar ante la Justicia. Esta vez, será para afrontar un proceso por presunto lavado de activos, una causa que se inició en paralelo a la investigación del crimen y que tomó impulso tras el análisis de bienes y movimientos financieros atribuidos al entorno familiar.
Los investigadores sospechan que distintos integrantes de los Sena habrían participado en maniobras destinadas a ocultar el origen del dinero que manejaban, mediante adquisición de propiedades, vehículos y operaciones económicas que no se condicen con sus ingresos formales. La nueva acusación apunta a determinar si existió una estructura destinada a dar apariencia legal a fondos obtenidos de manera ilícita.
El expediente reúne peritajes contables, información patrimonial y declaraciones que surgieron durante el juicio por el femicidio. Con esos elementos, la Justicia consideró que había suficientes indicios para abrir un debate oral específico sobre los movimientos económicos de la familia.
El próximo paso será fijar la fecha de inicio del juicio, donde se espera que se presenten pruebas sobre la procedencia del dinero investigado y el rol que habría tenido cada uno de los acusados. La causa se suma al impacto que aún genera el crimen de Cecilia, un caso que conmocionó a la provincia y que continúa teniendo repercusiones en distintos frentes judiciales.