En este primer episodio de "Santiagueños por el Mundo", Nuevo Diario dialogó con Walter Darío Céliz, quien es un talentoso bailarín de malambo, bombo y boleadoras, que celebra una vida dedicada a la danza folklórica y su contribución significativa a través de fronteras y culturas. A sus 44 años, Walter dejó una marca imborrable en escenarios de todo el mundo.
Nacido en la capital de Santiago del Estero, Walter encontró su pasión por el malambo desde temprana edad. Su habilidad excepcional para fusionar el arte con la técnica lo llevó a embarcarse en una carrera internacional. Actualmente, reside en Pigeon Forge, en el estado de Tennessee, Estados Unidos, donde continúa compartiendo su arte con audiencias diversas.
Walter Céliz dedicó una década de su vida a la compañía Royal Caribeña, donde su destreza y pasión por el malambo le valieron reconocimiento y aclamación. Su talento trascendió fronteras, llevándolo a Sudáfrica, donde dejó huella durante tres años. Posteriormente, España fue testigo de sus habilidades durante dos años antes de que China se convirtiera en el escenario de su arte durante ocho meses.