Martina y Mariano, recién casados en la parroquia Nuestra Señora de Belén, ubicada a la vera de la Ruta 1, eligieron un medio de transporte poco convencional para llegar a su fiesta: un colectivo de línea.
La idea surgió de manera espontánea: Martina convenció a su esposo de frenar el paso de un coche de la Línea C Verde, pagar los boletos y subirse con su vestido blanco y traje para dirigirse hasta el salón de eventos, donde los esperaban 200 invitados.
El gesto causó sorpresa y alegría entre los pasajeros, quienes grabaron videos, aplaudieron, les pidieron selfies y los felicitaron por la originalidad del arribo.
En diálogo con medios locales, la pareja aclaró que la elección del transporte no se debió a problemas con su auto, sino a un capricho divertido y creativo que convirtió su llegada en un momento memorable y viral.