Una ofrenda acompañada por una nota con pedidos y referencias a entidades espirituales fue encontrada esta semana a la vera de la Costanera, junto al Río Dulce, y causó sorpresa entre los vecinos de la zona norte de la ciudad.
La escena —una caja con frutas y pochoclo apoyada en un punto visible del paseo— llamó la atención por el contenido de la nota que la acompañaba. En un fragmento, el autor o autora dice: “Si es necesario invoco a Exú a que emprenda en contra de los que vienen contra mí”. El texto, difundido por residentes que lo hallaron, incluye además peticiones de “abundancia, trabajo, salud y bienestar” y una invocación para que “toda acción en mi contra sea rechazada” y “esa mala energía vuelva en contra de mis enemigos que recurren a Asmodeo, Lucifer, Belial, Samael y Satanás”.
El escrito continúa con un pedido de índole personal y jurídico: “Pido que el expediente judicial de divorcio que se tramita en el juzgado civil salga rápido y que A.D.M. pueda estar conmigo sin ataduras legales y así por fin poder ser una familia”, y concluye con una intención de sustento religioso: “Pido tener trabajo y buenos ingresos para poder ofrendar a los Orixás, especialmente a Obatalá”.
Vecinos consultados por este medio describieron la escena como “inusual” y mostraron preocupación y curiosidad. Algunos grabaron fotos y videos del objeto y del texto, que se viralizaron en redes sociales locales. “Hasta las manos”, comentó uno de los residentes al reproducir la reacción que generó el hallazgo.
Contexto religioso y cultural
Las menciones a Exú y a Obatalá remiten a tradiciones afro-diaspóricas como la umbanda y el candomblé, donde los Orixás y otras entidades cumplen roles espirituales específicos; Exú suele ser considerado un mensajero y guardián de encrucijadas, mientras que Obatalá es asociado con la paz, la justicia y la creación. Al mismo tiempo, el texto incorpora figuras y nombres del imaginario demonológico judeocristiano (Asmodeo, Lucifer, Belial, Samael), una mezcla simbólica que evidencia la hibridación de creencias y prácticas que puede existir en lo ritual privado o popular.
Especialistas en antropología o en religiosidad popular suelen advertir que los rituales de ofrenda y las plegarias públicas —incluso cuando incluyen lenguaje dramático o violento— forman parte de una larga tradición de prácticas para pedir protección, justicia o resultados concretos en trámites personales. No obstante, el hallazgo también puede generar malestar entre quienes desconocen o desconocen las prácticas religiosas ajenas.